lunes, 25 de mayo de 2015

Unas elecciones a la española

Y llegó el día 25. Y, con él, la diversidad de resultados electorales. También las especulaciones sobre los posibles pactos de unos y otros. Pero hoy prima hablar sobre las conclusiones de estos comicios. Y qué quieren que les diga. Me siento triste. No por el resultado logrado en Benidorm, sino más bien por los desenlaces que pueden acarrear los mismos en las diferentes poblaciones. Y es que el panorama asusta. Y mucho.

Era la oportunidad histórica. Esa en la que podíamos dejar en la cuneta -políticamente hablando- a los mismos de siempre. Pero no. En vez de ello, hemos escogido renovarles por cuatro años más, como si corriésemos un tupido velo. Nos ha dado igual la corrupción, el paro, la pésima escena urbana con la que lidiamos, el turismo de baja calidad, las veces que nos han mentido; ha dado igual. Y así lo vemos reflejado, en primera instancia, en Alfaz Del Pi.  Un pueblo donde, nuevamente, ha elegido una legislatura socialista más y, emulando a los andaluces, han vuelto a votar a lo mismo y a los mismos. Un municipio donde, desde que Vicente Arques llegó al poder, el paro ha aumentado a raudales hasta llegar al incremento de un 265%, o lo que es aún más claro; de la cifra de 448 desempleados, a día de hoy son más de 1.100 los parados en l´Alfàs. Y por no mencionar las falsas promesas sobre el Centro de Día, el Hogar del Pensionista o la infinidad de imputaciones dictadas al equipo de gobierno, entre otras cosas. Pero cambiemos de tercio. 

Dejando de lado el voto emitido a los anclados a la política, al bipartidismo, a PP y PSOE, el voto otorgado al "cambio" ha sido aún peor de lo que esperaba. Hemos vuelto a demostrar que somos españoles. Y, como tales, actuamos a base de cadalso y navaja, a sangre y odio. Y cuando hablamos de cambio, en vez de votar a los sensatos, a los coherentes y moderados, nos sumamos al voto de la moda. Sí, nos subimos a la ola cuando ésta se encuentra en la cresta como grandes oportunistas que somos. Quien optó por Podemos votó por Pablo Iglesias y no por el candidato que se presentaba en su localidad -si es que había candidatura- o provincia. Y lo mismo con Albert Rivera. Pero son las modas y en suelo español acudimos a ellas cual rebaño de ovejas guiadas por el pastor. Pero el asunto sigue acrecentando sus males. El que decidió no votar a lo cool, a lo chic, a lo que se lleva ahora, prefirió al menos, en la Comunidad Valenciana, a Compromís. Y no es que tenga nada contra esta formación, pero ya saben ustedes que aborrezco los radicalismos y, como buen amante del valenciano como idioma, de las costumbres, virtudes y tradiciones de La Terreta, como hijo de aquí, me causa pavor que el catalanismo radical hecho partido cale en tierras valencianas. Pero así lo ha escogido el pueblo y sobre todo nuestros jóvenes, ya que los mayores aún siguen con las ideas fijas -la gran mayoría de ellos- y a estas alturas solo vale para ellos su partido de toda la vida. Pero así es la democracia. Un avance bienintencionado que a día de hoy se nos queda obsoleto, ambiguo y achacado a pesar de la corta vida de ésta.

Pero como a un servidor siempre le agrada sacar la parte positiva de todo, hasta de lo malo, me quedo con el gran resultado obtenido en Benidorm que, a pesar de los truhanes que han conseguido representación como paracaidistas de última hora poco democráticos por su forma de llegar a unas elecciones y el respaldo aún mayoritario de PP y PSOE, a la par destaco la gran pérdida de votos de estas dos formaciones y escisiones como el caso de Liberales que, sumando el número de votos de estos tres en 2011 que rondaban la cifra de 24.000, en estas elecciones municipales han perdido casi 10.000 apoyos y respaldos en las urnas. Y claro está que lo más fructífero de estos comicios ha sido la irrupción de Ciudadanos Por Benidorm como tercera fuerza política y con vigor. Aunque, ya saben. Creo haberlo dicho con anterioridad, incluso en el título. Como buenos españoles, somos truhanes, pícaros, bribones; así lo marca nuestra historia y así lo seguimos demostrando. Mientras en el S.XVIII Europa progresaba en este gran siglo de luces, España seguía persiguiendo el arcaico absolutismo y luchando por él. En pleno 2015 aún seguimos con los mismos ideales caducos y desfasados. Pero luego no se quejen por la coyuntura actual, si los mismos han vuelto a ser elegidos por nosotros tendremos lo mismo, somos los soberanos y como tales hemos vuelto a preferir seguir a la cola del progreso y el avance, hemos vuelto a elegir a los corruptos y a los gañanes. Lo hemos vuelto a hacer, como buenos españoles.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid

jueves, 14 de mayo de 2015

Tiempos de cambio

Si me preguntasen hará un par de semanas, no hubiese respondido lo mismo. Es más, incluso, en el programa de radio de servidor, junto al gran e inconfundible Pepe Martín, tuve ocasión de analizar la coyuntura actual política. En aquel programa, recuerdo que ambos, auguramos un gran resultado para Ciudadanos Por Benidorm, único partido local benidormense que ha conseguido ilusionar a la ciudadanía. Pero, créanme. Me equivocaba.

Fue un desacierto ya que, como bien sabrán ustedes, en estos últimos días el maremágnum de críticas destructivas, calumnias y ataques directos a CBM y, sobre todo, al candidato a la Alcaldía del partido político, Leopoldo Bernabeu, han sido cuantiosas; intentado por activa y por pasiva, derrumbar un proyecto con tanto tiempo de trabajo a las espaldas y con grandes gentes detrás del mismo. Y ante la reacción de los verdaderos protagonistas de este burdo juego que, por regocijo de servidor y de todos, termina este 24M por la noche, uno piensa en lo que se dijo en aquel programa de radio y, sí; erré en aquel pronóstico donde a Ciudadanos Por Benidorm le otorgaba un gran resultado. Pero no me malinterpreten. Déjenme explicarles, despacito y con buena letra como diría algún profesor de antaño que me impartió clase en su día.

Y hablando de profesores. Recuerdo en especial a uno de ellos -más bien, a diversidad de ellos-. Siempre he sido y soy un amante de la historia en sí. La utilidad de ésta ha sido un punto de inflexión importante en mi vida para muchas tomas de decisiones ya que, la historia siempre es el reflejo de lo que hoy en día somos, de lo que fuimos en el pasado y, como no, de que no debemos hacer en un futuro. Pero, sin irme por los cerros de Úbeda. Aquel tutor del que les hablo, Manu en cuestión; fue uno de los pocos, de los muy pocos que logró mostrarme el gran momento histórico del S.XVIII, de aquel siglo de las luces; de progreso, de lucha contra lo establecido, de cultura, de cambios. Y recuerdo con mucho aprecio y cariño una de las primeras clases que impartió en el centro ya que, él por aquel entonces era de los nuevos. Dejando de lado sus formas juveniles y cercanas, en dicha lección explicaba que los historiadores consideraban que el cambio de época se producía en cuánto la economía, la sociedad, la cultura y, en última instancia, la política cambiaban. Pero, es más, también recuerdo con mucha estima y afecto a la que fuese antaño de mis mejores maestras de lengua española, de las de rompe y rasga; de las que te enseñaban castellano desde la esencia del castellano. Ésta, Charo Moya en concreto, decía que, las personas desde que se forjan como tales, cuando consiguen el grado suficiente de madurez, crean o se adaptan a diversidad de principios, ideologías y tendencias y, que hasta el día que mueren, mantienen su forma de pensar.

Ya en su día, debido a estas explicaciones, tuve que sentarme a reflexionar por lo mencionado. Pero a día de hoy, la reflexión es mucho más honda que la de antaño. Los cambios económicos que explicaba mi profesor de historia se están llevando a cabo, véase como ejemplo el marketing multinivel, el trabajo desde casa o el mercadeo de redes. En cuanto a lo cultural, cada vez sufrimos más y más cambios, con eso a lo que hoy en día llaman arte digital o geoarte. Y si hablamos de lo social, solo hace falta salir a la calle para entender que la sociedad pide cambios radicales a gritos, aunque la radicalización, lo extremo, lo drástico, nunca es bueno. Por último, el único cambio que aún nos queda por presenciar es lo político. Esa materia tan degradada con el paso del tiempo que, el próximo 24 de Mayo cambiará. Y lo escribo con firmeza. Estas elecciones municipales son distintas, muy distintas. Y un servidor que pisa la calle a diario, escuchando a nuestros ciudadanos, sabe de primera mano que los benidormenses abogan por el cambio en nuestra ciudad. 

Déjense de encuestas, pronósticos y análisis. El 24 de mayo venidero por la noche lo verán. Benidorm clama por un cambio y, sin duda, quien está representando dicho menester es el partido de Leopoldo Bernabeu, al que, si la cosa sigue igual en las calles, más de uno y más de dos, se van a llevar una grata sorpresa. 

Me equivoqué. Sí. Pero porque me quedé corto. La ilusión, la esperanza y la confianza está reflejada, sin duda alguna en Ciudadanos Por Benidorm que, reitero; si la tesitura sigue tal y como está, ganará las elecciones.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid

miércoles, 6 de mayo de 2015

La cercanía de quien aspira a ser político

Decía Montesquieu que para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella, y razón no le faltaba. Últimamente, debido al ajetreo generalizado por la diversidad e infinidad de actos políticos celebrados antes del inicio de campaña, las conclusiones que uno saca son aterradoras. Dejando de lado el discurso repetido en todos y cada uno de los eventos; que si renovación, regeneración, transparencia, gestión eficiente, creación de esto y lo otro, y haremos o dejaremos de hacer lo del más allá; finalmente, las ilusiones de servidor, dicho en corto; hacen pensar que Benidorm seguirá por el puto suelo como hasta ahora. Y no me malinterpreten. Venimos arrastrando ya más de dos décadas a las espaldas a los mismos de siempre con las mismas promesas de toda la vida. Pero este es un hecho que ya saben. 

Lo preocupante, lo calamitoso y desastroso no es ya solo, lo asiduo que se ha convertido para nuestros políticos la promesa barata y demagógica, lo opaca que ha sido la gestión de unos y otros o la falta de preparación de muchos que saltan a la palestra ahora desde el sector ciudadano, intentando luchar en el arduo campo de la política para defender sus derechos; cosa que no me parece mal, pero para gobernar un Ayuntamiento hace falta algo más que un grupo de personas interesadas en el cambio en su ciudad. Realmente, lo preocupante en esta campaña electoral, está siendo la falta de cercanía de quien se presenta a unas elecciones electorales únicas. Donde el descontento campa a sus anchas, donde por doquier no se quiere hablar de política, donde la desidia y el hastío reinan allá por cada ápice de la ciudad. La importancia de que, un líder, el cabecilla de turno que lidera una formación política, se pasee por las calles de Benidorm como un ciudadano más, sin aires de superioridad, es un menester que echamos de menos en esta precampaña. Un alcaldable que, a la hora de comer; sin pudor alguno, se siente en la mesa de cualquier bar de la ciudad; mostrando cercanía. Un candidato que escuche de verdad y no haga oídos sordos a las peticiones de su gente. Un hombre o mujer que aparte el atril, y con absoluta proximidad hable de tú a tú con sus vecinos, sin mediadores ni  eventos, cara a cara y en el mejor escenario posible; en Benidorm. Alguien que sea realmente de la calle, de nuestras calles; ya que, la proximidad, ese adjetivo tan importante que se encuentra en entredicho gracias a nuestros políticos, si por el contrario, primase en los mismos, conllevaría a que la ciudadanía confiara en la persona, por sus hechos, por su humildad, por ser llano y campechano; no por su palabrería y labia, ni por su capacidad intelectual, ni si quiera, por su hambre de un cambio radical en Benidorm. 

Aún siguen nuestros políticos -con alguna excepción que otra- creyendo que están por encima de la gente, cuando realmente, como decía el gran Montesquieu, hay que estar con ella. Falsedades y caretas fuera, vengan de frente y demuestren quienes son realmente. No necesitamos más engaños, ni cuatro años más lidiando con la coyuntura que nos viene azotando desde el 78 ni con la tesitura de encontrarnos a un alcalde de despacho cerrado a cal y canto en la legislatura venidera. No siempre se necesita un hombre que sólo sea capaz de gestionar, administrar o mandar, sino que, a veces, lo que se necesita es una mano que nos sostenga, un oído que nos escuche y un corazón que nos entienda.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid

viernes, 1 de mayo de 2015

Hablemos claro

Hablemos claro. Fue todo un éxito. Pero hablemos aún más claro. Más de uno salió jodido tras ver las fotografías del acto que corroboraban la notoriedad de un partido político que, apenas un par de años atrás prácticamente no existía. Todo hay que recordarlo. Ciudadanos Por Benidorm está siendo a día de hoy la formación política con mayor cercanía, con el talante necesario que requiere la situación y con el énfasis que, tanto unos como otros, ya sea por intentar hundir el proyecto -que muchos han y siguen intentando- o bien, por hacer de ésta empresa, una mucho más grande y victoriosa. 

Pero en fin, no venía a echar flores precisamente al partido que lidera Leopoldo Bernabeu,
ni mucho menos. Más bien, tocaba escribir para sosegar a más de un embaucador hedonista con argumento falaz que intentaba confundir al benidormense, o por el contrario, desinformar como hacían la inmensa mayoría de medios de comunicación que, sin duda alguna, acrecentaban el número de asistentes a los actos de presentación de sus amos y, a los otros; a los justos, los honestos, a los que son partidarios de la verdad y sinceridad, vetaban sin escrúpulo alguno, dejando en el olvido y en la indiferencia a un partido político que en la actualidad está levantando la esperanza y el anhelo de cambio en Benidorm. Pero ya saben, a los vanidosos, a los arrogantes, a los interesados que viven pendientes de un clavo ardiente, ya que el chollo se les acaba el próximo 24 de Mayo, necesitan hacer todo y más para arañar cualquier voto posible y, si por ello se necesita mentir, pues se hace. Total, lo llevan haciendo ya más de un par de décadas. A ellos les da igual. Una campaña más plagada de falacias y embustes frecuentes en año electoral es de lo más usual para los anclados al sillón, a los perpetuos de la política.

Pero como ya dije en más de una ocasión, este año toca decir basta en más de un ámbito de nuestras vidas. Y vuelvo a decirlo. Basta. Seamos veraces y serios. Ayer, Ciudadanos Por Benidorm con su candidato a la Alcaldía a la cabeza, consiguieron un aforo casi completo en el Benidorm Circus, rondando la cifra de casi setecientas personas que se trasladaron hasta las instalaciones del circo en diversidad de medios de transporte, ya que sepan que, no es lo mismo acudir a un acto en el Anfiteatro Oscar Plà, al ladito de casa; que tener que coger el coche y desplazarse. Además, servidor sabe a ciencia cierta, que más de uno de los asistentes al evento de ayer del PSOE, debía de hacer acto de presencia por el ruin caciquismo aún instalado en suelo benidormense, al igual que muchos de nuestros vecinos no quisieron que se les viese en la presentación de Ciudadanos Por Benidorm por las represalias que les conllevarían por parte de más de un vividor del cortijo.

También están los que, no sólo aumentan un tanto la cifra de espectadores a sus presentaciones como candidatos a la Alcaldía de nuestra ciudad, sino que los inventaban desmesuradamente, teniendo el desdén y la desfachatez de asegurar que fue exactamente la cifra de un millar de asistentes al acto de los liberales. Permítanme la frivolidad, pero no se lo creen ni ellos mismos, ni los setecientos afiliados que afirman ostentar hasta la fecha.

Desasosiego en exceso, nerviosismo por doquier, pavor en cada ápice de sus cuerpos; temor, miedo, recelo y  sobre todo; pánico por los triunfos consecutivos que sigue sumando Ciudadanos Por Benidorm cada día, con cada ciudadano que da el paso hacia el cambio, dejando tirados en la cuneta a los mismos de siempre que intentan engañar con las mismas argucias de siempre. El próximo 24 de Mayo se acabaron las tonterías.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid

domingo, 26 de abril de 2015

Sobre Benidorm como Patrimonio de la Humanidad

Hoy me van a disculpar la frivolidad de estas líneas, pero creo que hace ya tiempo, alguien debía de haber dicho basta. Han sobrepasado lo insultante, lo injurioso y lo ofensivo. Y es que, desde que a algún oportunista se le iluminó la bombilla, Benidorm está siendo tema a tratar por diversidad de informativos y medios de comunicación escritos, por la osadía de unos pocos necios, al impulsar la candidatura de Benidorm al galardón de Patrimonio de la Humanidad.

Al principio tenía su guasa, oigan. Pero ya roza lo tedioso. Leía escasas horas atrás una entrevista al impulsor de la insolente propuesta de hacer de nuestra ciudad Patrimonio de la Humanidad, cosa que, por el momento, se nos queda cuánto menos; a años luz. Pero, retomando el asunto de marras. A cada párrafo que leía, más indignado me encontraba por la falta de respeto en cada coma escrita en aquel texto de poca monta donde, tanto periodista, jactándose con preguntas vanidosas, como entrevistado respondiendo con ruin complicidad, etiquetaban sin pudor alguno a nuestra ciudad, como si se tratase del edén de los turistas y gentes de bajo poder adquisitivo, de los pobres; un Benidorm de fritanga, cogorzas de extranjeros y diversión para la tercera edad. Recuerdo que comparaban la elegancia de Benidorm con la botella de dos litros de Coca-Cola, ya que los exquisitos, los selectos; ya saben, los sibaritas, la toman en copa, con hielos y ésta, a poder ser, light. Que nuestra ciudad, nunca recibió ni recibe a ilustres personajes del momento, que los turistas preferían aclarar que venían de Alicante y no de Benidorm por ahorrarse algún que otro comentario fuera de lugar, que en resumidas cuentas, nuestra ciudad era el infierno en la tierra, pero el paraíso para la clase media de nuestro país.

Y tras terminar de leer la ignorante, torpe y negligente entrevista, debía sentarme a escribir ya que, supongo que a muchos se les habrá olvidado ya, si es que se enteraron. Por eso voy a hacer de aguafiestas, y recordarlo. Porque a pesar del desamparo de la achacada, incapaz e incompetente casta política gobernante con la que llevábamos ya lidiando más de dos décadas, seguimos en pie. Y dejando de lado las propuestas electoralistas de unos -como es el caso- y los intereses personales de otros -como también es el caso-, Benidorm ha sido una ciudad puntera le pese a quien le pese; le duela a quien le duela. Porque Benidorm lo ha tenido todo, y aún seguimos teniéndolo todo o casi todo. Aunque en estos tiempos que corren, el encontrar glamour en nuestra ciudad sea tarea más ardua que antaño, busquen y la encontrarán. Tanto a la hora de comer un buen entrecot a la pimienta en calle Gerona o cuando la noche cae en la capital del turismo y los más jóvenes salen a la calle en el famoso callejón, pregunten por la zona donde podrán disfrutar de los mejores chupitos, y encontrarán calidad. Si prefieren la habitual oferta de sol y playa, somos los punteros, pero si optan por otro estilo turístico como el de montaña, súmense a visitar nuestros parajes naturales. Somos asiduos a recibir en grandes eventos y conciertos musicales a figuras emblemáticas como los Rollings Stones, los Bruce Springsteen, los Julio Iglesias; Bob Dylan, Bryan Adams, The Coors, James Brown, Miguel Bosé, Fito & Fitipaldis, Andrés Calamaro, Juan Magán, Henry Méndez, Raphael o Miguel Ríos, entre otros. O para los más antiguos del lugar, ya saben que nuestra ciudad vio crecer desde bien temprano a la emblemática banda del pop español, como es Mecano, donde allá por los 80´s tocaban sus primeros conciertos en el simbólico StartLight. 

Qué también es cierto que, en cuánto a precios, somos asequibles si es que dicho menester se busca, pero a la par, si lo que se exige es calidad y elegancia, también encontramos distinciones en nuestra variedad y diversidad de hoteles. Aunque nos nieguen lo que es nuestro cuatro politicuchos que creen que nuestra ciudad es su cortijo, como siguen demostrando en la eterna negativa de catalogarnos como Municipio Turístico, o bien, en desbloquear y finiquitar de una vez por todas nuestro Centro Cultural, que a día de hoy es un mamotreto abrumador, los benidormenses seguimos luchando por nuestra amada ciudad, los que somos de aquí de verdad, defendemos cada ápice de la misma, no como los que se hacen catalogar como tales y, luego, cuando tienen ocasión de promover y promocionar la ciudad, salen en el Confidencial y venden a Benidorm como la ciudad de los ancianos, como paradigma de la ordinariez y lugar de poco interés para cualquier bienaventurado, y por si fuera poco, por la estupidez de presentar la candidatura de Benidorm a Patrimonio de la Humanidad. Venga ya, váyanse al infierno panda de inescrupulosos. 

En Benidorm ya estamos cansados de lo mismo y de los mismos. Toda la malgama de arribistas y oportunistas llegados desde cualquier confín de la nación han pasado por suelo benidormense y han intentado lucrarse del mismo, pero ya basta. Benidorm ha sido y es lo que es gracias a sus valientes ciudadanos, a sus empresarios y emprendedores, al mediano y pequeño comercio, al joven y al jubilado, al trabajador llano y honrado. En definitiva, gracias a sus gentes. Benidorm, simplemente; te da lo que buscas.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid

domingo, 12 de abril de 2015

Lleno hasta la bandera en la presentación de Toni Pérez como candidato a la alcaldía

El pasado doce de abril se dio lugar en la Ermita de Sanz la presentación de Toni Pérez como candidato del Partido Popular a la alcaldía de Benidorm. El candidato fue arropado por Manuel Pérez Fenoll, Agustín Almodóbar, José Ramón González de Zárate, Sebastián Férnandez, Gerardo Camps, Pepe Císcar, el alcalde de La Nucía Bernabé Cano, acompañado de Miguel Ángel Ivorra y, como no, la inestimable presencia del presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra; además de los más de mil quinientos asistentes al evento. Durante el transcurso del mismo, Fenoll, Císcar y Fabra saltaron a la palestra para lanzar un mensaje esperanzador al pueblo benidormense y, como no, Toni Pérez fue aclamado por el respetable tras su gran discurso basado en el cambio y la renovación íntegra de Benidorm.


Rodrigo Quesada / @Quesadacid

viernes, 10 de abril de 2015

Llamamiento contra el bipartidismo

Haría una escasa semana, no más, que en el programa de radio local que servidor conduce por las tardes, concretamente, en la entrevista a la candidata de Izquierda Unida a la alcaldía, Arantxa Romay, fui consciente del reto real que supone luchar contra lo establecido, contra lo opaco y turbio, contra lo indeseable y calamitoso; contra el hastiado bipartidismo que, a día de hoy, a pesar de encontrarse en horas bajas, sigue en pie. Y cabe recordar, que por aquel entonces, ya tuve el placer de compartir micrófonos en dicho programa de radio con diversidad de candidatos a la alcaldía de distintas formaciones políticas que, con una ideología u otra, persiguen ese cambio que tanto necesitamos en Benidorm.

Éstos; no los nuevos que, saltan ahora a la palestra en estos comicios que se aproximan, sino los de siempre, los achacados políticos que acarrean más de dos décadas a las espaldas en la cosa pública, que son profesionales en defender su parcela, su puesto; su sillón, tanto PP como PSOE, a pesar de que sea injusto para los demás y favorable para ellos, mantienen en pie la ley electoral hoy vigente llamada Ley D´Hont que, dejando de lado la compleja explicación del uso de la misma, en pocas palabras, ésta es favorable a los partidos grandes. Casualidades de la vida. O eso dicen.

Pero volviendo al asunto de marras. Dicha ley, además de ser un atropello contra la democracia, ésta por ejemplo, descarta las candidaturas que no hayan superado el 5% de los votos emitidos en la circunscripción. Y aquí es donde servidor quería llegar. En la actualidad, nueve serán las próximas opciones políticas que se presenten a las elecciones en el famoso 24 de mayo venidero y, entre ellos, descartando a los perpetuos; a nuestro actual alcalde socialista junto a Partido Popular y su escisión, más conocida por los Liberales de Benidorm. los demás, sin excepción alguna, todos apuestan por el cambio en nuestra ciudad. A los seis restantes, convertidos muy a mi pesar en competidores por representar el voto del cambio, desde esta humilde redacción, se les invita al diálogo entre ellos ya que, ante el posible fracaso de muchos al no llegar a esa cifra del 5%, dichos votos quedarían descartados y, por lo tanto, dando lugar a un resultado propicio para el bipartidismo.

Sepan que, la unión hace la fuerza, que el fin que perseguimos todos, sin excepción alguna -entre los renovadores- es el cambio en Benidorm y, por ello, ahora más que nunca, una fusión entre los seis vigentes uniría el voto del cambio en uno solo, consiguiendo así, mayor vigor y capacidad para conseguir el cambio que tanto anhelamos.

Rodrigo Quesada / @Quesadacid